Densitometría ósea DEXA: documentación y preparación necesaria
¿Hay que ir en ayunas? ¿Se puede tomar el comprimido de calcio de la mañana? ¿Y qué documentos conviene llevar? Son dudas frecuentes antes de una densitometría ósea DEXA, una prueba breve y no invasiva que mide la densidad mineral de los huesos.

La preparación suele ser sencilla, aunque algunos detalles ayudan a evitar interferencias y a que el resultado pueda compararse bien con estudios anteriores.
La preparación para la densitometría ósea DEXA y la documentación necesaria se resumen en unas pocas pautas: suspender los suplementos de calcio durante las 24 horas previas, avisar si se han realizado pruebas recientes con contraste o bario, elegir ropa sin metal y llevar la orden médica y los informes anteriores. Para que nos entendamos, no hace falta convertir la cita en un complicado protocolo; sí conviene llegar con la información que permita interpretar la medición en su contexto.
Suplementos de calcio y medicación: qué hacer antes de la prueba
Si tomamos calcio en cápsulas o comprimidos, debemos dejarlo al menos 24 horas antes de la exploración. El motivo es que el calcio concentrado del suplemento puede interferir en la medición. Esta pauta se refiere a los suplementos; no hay que extenderla por cuenta propia a los alimentos que contienen calcio, como la leche o el yogur.
Tampoco debemos suspender la medicación habitual por iniciativa propia. Los tratamientos prescritos, incluidos los fármacos para la tensión u otras enfermedades crónicas, se mantienen salvo que el médico o el centro indiquen expresamente otra cosa. Si tenemos dudas sobre un producto concreto, lo más práctico es consultarlo al organizar la cita o llamar al servicio de radiología antes del día de la prueba.
La preparación habitual no requiere acudir en ayunas para una densitometría de columna lumbar o cadera. Podemos comer y beber con normalidad. Si el centro ha programado una exploración distinta o un estudio combinado, sus instrucciones específicas prevalecen, porque los protocolos pueden variar según el tipo de examen.
La recomendación de retirar el calcio durante 24 horas se refiere a los comprimidos y cápsulas; no implica dejar de comer con normalidad ni cambiar otros tratamientos.
Pruebas con contraste o bario: cuándo conviene esperar
Una prueba reciente con medio de contraste o bario puede dejar restos que interfieran en la imagen de rayos X. Por eso, si nos han hecho un tránsito intestinal, un escáner con contraste u otra exploración de este tipo, debemos informar al centro antes de acudir a la densitometría.
Como orientación, suele recomendarse dejar pasar entre 7 y 14 días. Algunos centros pueden establecer un margen de hasta 15 días, de modo que la fecha concreta depende del protocolo y del tipo de exploración previa. No hace falta decidirlo a ciegas: al pedir o confirmar la cita, indiquemos qué prueba nos hicieron y cuándo. El equipo podrá decirnos si conviene mantenerla o cambiarla.
También es útil mencionar otras pruebas recientes de imagen o medicina nuclear, aunque no recordemos el nombre exacto del procedimiento. Si tenemos un informe o una cita anotada, podemos consultarlo; con esos datos el personal técnico podrá valorar si existe alguna interferencia relevante.
Ropa y objetos: cómo facilitar una imagen clara
La DEXA no suele exigir una preparación complicada, pero la ropa puede influir en la calidad de la imagen. Para evitar que cremalleras, botones, hebillas o adornos metálicos aparezcan sobre la zona explorada, conviene elegir prendas cómodas y holgadas, sin elementos de ese tipo. Si no tenemos ropa adecuada, el centro puede indicarnos si dispone de una bata.
Antes de la exploración habrá que quitarse las joyas y otros objetos metálicos que puedan interferir. También puede ser necesario retirar cinturones, monedas u objetos que llevemos en los bolsillos. El personal técnico nos guiará durante el proceso y nos explicará cómo colocarnos en la camilla.
La prueba de columna lumbar o cadera suele durar aproximadamente entre 10 y 20 minutos. Durante ese tiempo permanecemos tumbados mientras el equipo obtiene las imágenes. Es una exploración no invasiva y, por lo general, no produce molestias; si tenemos dolor o nos cuesta mantener una postura, conviene decirlo antes de empezar para que el equipo nos ayude a colocarnos con comodidad.
Qué documentación llevar y por qué importan los estudios previos
Para la cita, llevemos la orden médica y un documento de identidad. Si ya nos han hecho una densitometría, es especialmente útil aportar el informe o las imágenes anteriores. Así, el profesional que interprete el resultado podrá valorar la evolución y compararla con el estudio previo, en lugar de considerar la medición actual de forma aislada.
También conviene llevar información clínica relacionada con la salud ósea: diagnósticos conocidos, fracturas previas y tratamientos actuales o pasados para la osteoporosis, si los hay. No siempre será necesario presentar todos los informes, pero disponer de ellos puede ayudar a entender por qué se solicita la prueba y qué preguntas clínicas debe responder.
Antes de salir de casa, podemos reunir lo esencial:
- Orden médica y documento de identidad.
- Informes o densitometrías anteriores, si los tenemos.
- Información sobre tratamientos relevantes y antecedentes de fracturas.
- Detalles de pruebas recientes con contraste o bario, incluida la fecha aproximada.
Si no encontramos un informe antiguo, no debemos cancelar la cita por ese motivo. La prueba puede realizarse igualmente; basta con avisar al equipo de que no disponemos del estudio anterior. Y si los informes están en otro centro, podemos preguntar si es posible aportarlos después o solicitar que nos indiquen cómo acceder a ellos.
Embarazo y otras circunstancias que debemos comunicar
La densitometría utiliza rayos X, aunque la exploración habitual es breve y la exposición es baja. Si existe un embarazo confirmado o posibilidad de estarlo, debemos comunicarlo cuanto antes al personal sanitario. El centro valorará la situación y determinará si se realiza la prueba o si es preferible aplazarla.
También debemos avisar si recientemente nos han hecho una exploración con contraste o bario, como un escáner, un tránsito intestinal o una gammagrafía. Estas circunstancias no siempre impiden realizar la DEXA, pero pueden hacer aconsejable esperar para obtener una imagen interpretable.
La indicación concreta depende del motivo por el que se solicita la densitometría y del protocolo del centro. Si recibimos instrucciones distintas de las pautas generales, sigamos las que nos hayan dado para nuestra cita y pidamos aclaraciones cuando algo no esté claro. Una llamada previa suele resolver dudas sobre suplementos, ropa o pruebas recientes sin necesidad de improvisar el mismo día.
Lista práctica para el día de la densitometría
La preparación paciente densitometría ósea puede organizarse con unos pocos pasos. El día anterior, comprobemos cuándo tomamos el último suplemento de calcio y dejémoslo suspendido durante las 24 horas previas. Revisemos también si hemos pasado por una prueba con contraste o bario en las últimas semanas. Si es así, confirmemos con el centro que la fecha es adecuada.
El día de la cita podemos comer y beber con normalidad si se trata de una densitometría estándar de columna lumbar o cadera. Elijamos ropa cómoda sin cremalleras ni hebillas, dejemos en casa las joyas que no sean necesarias y llevemos la documentación médica disponible. No hace falta dejar los medicamentos habituales, a menos que el profesional que nos atiende nos haya dado esa indicación.
La lista sirve como orientación general, pero no sustituye las instrucciones del centro, que conoce el equipo y el tipo de estudio programado. Si una pauta no coincide con lo que nos han comunicado, consultémoslo antes de modificar la preparación.
La densitometría es una pieza del seguimiento de la salud ósea: su valor aumenta cuando el resultado se interpreta junto con nuestros antecedentes y, si existen, las mediciones previas. Con la documentación a mano, las interferencias comunicadas y unas instrucciones confirmadas, podemos acudir con tranquilidad y ayudar a que la prueba cumpla su propósito clínico.